Hoy no tengo ganas de ser tierno.
Hoy no tengo ganas de decirte una y otra vez lo hermosa que eres, lo bella que resultas, lo maravilloso que me siento al poder compartir este espacio contigo.
Hoy no quiero decirte que este momento es mágico, que lo que siento cuando estoy contigo no puedo compararlo; porque es maravilloso como esos momentos de niña, esos momentos en que intentas controlar la situación no puedes dejar de ser tú y al mismo tiempo percibo tu miedo, tu perdida de autocontrol, tu precaución que al mismo tiempo pide más.
Hoy no quiero jugar a las mil y un posiciones. A repetir los estándares e ilusiones que nos dicen en revistas, sitios, foros, libros, revistas que son, que existen, que una y otra posición tan solo para encontrar variedad.
Hoy quiero olvidarme del punto G, del H, del P y de no se cuantos buscan para indicar zonas nerviosas y no lo que siento en todo mi cuerpo; lo que creo despertar en tu cuerpo cuando lloras, gimes, gritas, sonríes, ríes, gritas, reclamas, aprietas, arañas… cuando siento tus pulsaciones como interfieren contra las mías.
Hoy quiero dejar a un lado el momento mágico, la embriaguez previa, el momento que rompe la circunstancia, la ocasión especial, la ocasión que resulta inesperada, el trasfondo de la seducción, las palabras y la coquetería que juega a disfrazar el deseo.
Hoy quiero tenerte. Es lo que me importa. Que me juzgues de tonto, imbécil, bruto, caliente, desesperado, inconcluso, incoherente, perdido, ilógico, que no soy yo.
Hoy quiero saberte, saberme en tí, saberte en mí. Hoy quiero empaparme de tu sudor, de tu sabor, de cada parte de tus poros. Hoy quiero llegar al hartazgo del sabor de tu sexo para volver a buscarlo una vez más. Hoy quiero empaparme de tu olor, que se me quede grabado más allá del inconsciente y que se confunda con el mío. Hoy quiero saturar esta habitación, este espacio, este momento con el aroma, el sabor, los colores, los ruidos, las texturas, los sonidos, las energías y todo lo que los mundanos llaman sexo.
Hoy quiero que si existe la fantasía, me permita romper esos límites que este mundo humano, pseudorrealista, dice que existen. Quiero conocer lo que hay más allá de nosotros dos, de nuestra conciencia, de olvidar donde acaba y donde empieza lo que sucede.
Hoy quiero que no importe lo que creemos que importa; que no importe lo que decimos que es. Que desaperezca la luz, el sonido, el tacto, la conciencia, la textura, el olor, la identificación, esta estupidez que decimos es la realidad. Hoy quiero…
Hoy te quiero a tí. Es lo que me importa.













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:* :) me gustó!



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