Como muchos de mis amigos saben, me gusta crear historias de misterio, terror, suspenso o como gusten decirles. Por eso hace año y medio que tuve la oportunidad de encontrar una revista en español que versara sobre ese tema, se me ocurrió mandarle en dos ocasiones pequeñas historias, a fin de conocer su opinión sobre ese tema.
Ya antes había compartido algunas de mis historias con amigos, con una crítica de arte literario Blanca de Aguinaga, así como la invitación de una editorial argentina; todo ello me animó a que más tarde empezara a dar a conocer esas historias.
Grande fue mi sorpresa cuando recibí una invitación de esta revista a participar con una pequeña columna con mis historias. Debido a que yo aún no me consideraba listo para ello, comencé a escribir bajo pseudónimo. No sé si porque se necesitaba un mayor espacio que llenar, pero aquella pequeña columna donde se relataban microcuentos, pronto se convirtió en un espacio disponible de dos cuartillas, en el que en varias ocasiones el cuento continuaba en la siguente edición de la revista. Desgraciadamente, al haber escrito bajo un nombre falso, no pude dar a conocer que era yo la persona detrás de los cuentos, y tampoco puedo dar a conocer mi alias, pues rápidamente se identificaría la revista con mi persona. Así pues, no entraré a detalles en ese apartado.
Hace cosa de cuatro meses, aproximadamente; recibí un comunicado de la editorial donde se me informaba que con motivo del décimo aniversario de la revista, se planeaba lanzar una publicación especial, razón por la cual me solicitaban escribiera un cuento de extensión no determinada, mismo que se reproduciría íntegro en dicha edición.
A mí me encantó la idea, pues siempre que un cuento elaborado se fraccionaba, como que mucho del suspenso se perdía entre fascículo y fascículo; además que había que estar pensando en que momento se debía cortar la trama para continuarla en el siguiente tiraje de la revista.
Dicho esto, empecé a planear mi cuento, ahora si.. como dicen en los anuncios “con todo lo que usted siempre quiso tener y no se atrevía a pedir”.
Tags: blanca de aguinaga, cuento, ficción, gorgoroth, terror



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