México

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Hace unos días leía las declaraciones de Akio Toyoda donde comentaba a raíz del escándalo de “siempre si y siempre no” la gravedad del problema de seguridad en sus automóviles, que probablemente Toyota había perdido el rumbo.

Antes de dicho escándalo financiero, hace seis meses (septiembre 2009) unos tipos chocaron mi automóvil que estaba estacionado. Un corolla 2006 precisamente. Dado que ya tenía intenciones de venderlo, decidí aprovechar la oportunidad para hacer el cambio. Dado que la misma agencia que me vendió el carro (Dalton Toyota López Mateos) sería la misma que se encargaría de arreglarlo, ver la posibilidad de que me lo tomaran como no dañado (ellos efectuarían la revisión), yo pagaría la diferencia con el nuevo y asunto terminado.

Como el carro terminó en el corralón, ya que los dueños del carro era una camioneta “chocolate”, sin permisos y se dieron a la fuga por traer droga (o un paquete que sacaron) así como andar alcoholizados, tenía que presentar la factura original del automovil a fin de sacarlo. Acudí yo con un papel que me dieron en la agencia, copia de la factura con sello de esta, ya que era el único papel que yo tenía, a lo que me indicaron que no, esa no era la factura y debía presentar la original.

Acudí yo a la agencia Toyota y expuse mi caso, indicando que dicha factura original no me había sido entregada, a lo que afirmaron que sí estaba en mi posesión, que incluso había pasado por ella. Dado que pude cometer un error y extraviarla o traspapelarla, les pedí por favor me demostraran que había yo pasado por ella, a lo que solo me dijeron “si, ahi está su firma”, pero no me mostraron ni mi firma ni el documento que avalaba esto.

Pude lograr que me entregaran una carta factura y con ella poder retirar mi carro del corralón. Lo llevé nuevamente a la agencia, lo entregué para continuar con los trámites, y lo primero que me dicen: “Le encargo la factura original, por favor”. ¿Perdón? ¿No había sido esto el origen de la problemática?.

Cuando uno extravía una factura, uno puede solicitar al proveedor o a quien extendió la factura, le entregue una copia de la copia de la factura original (siempre se extienden tres: la original al cliente, una copia a archivo y otra al contador) donde se certifica que está en poder del vendedor la copia de la factura original y que se avala dicha venta.

Total, me dijeron que no. No era posible. No era posible que ellos pudieran certificar que ellos me vendieron ese carro. ¿Algo incongruente no? “Yo se que yo te vendi algo y que tengo la copia de la factura, pero necesito que tu me demuestres yo soy quien te lo vendí aunque yo si lo puedo demostrar”.

Me solicitaron sacara un acta notariada donde se certifica que yo soy el dueño del vehículo que ellos me vendieron y ellos mismos me van a comprar. Acudí pues a diversas Notarías a fin de ver también costos (digo, no es gratis ese documento) y la primer recomendación en todas ellas al exponerles mi caso fue que acuda con la agencia y les solicite me extiendan una copia certificada de que la copia de la factura obra en su poder y que el carro se encuentra a mi nombre.

Cuando les he expuse que pretendo vendérselo a los mismos que me lo vendieron, *todas* me comentaron que se les hace incongruente dicha solicitud (Ah! Te cae?). A mi también se me hace un poco ilógico, ya que en en más de una ocasión cuando en la empresa hemos vendido cosas y se pierde la factura original al cliente o la de un proveedor en nuestro poder, se extiende dicha copia y contable y financieramente tiene validez.

Desgraciadamente, hoy me encuentro varias entradas en internet donde también se relatan malas experiencias [1] [2] de otros consumidores.

Enfin, mi asunto sigue. Espero pueda vender el carro al vendedor que no puede asegurar que me lo vendió. Si no, ya veré que hacer.

Lo triste es que si en algún momento decidí comprar acciones de Toyota, aprovechando la turbulencia del mercado o invertir en productos y servicios de Grupo Dalton, ahora creo que financieramente tendré que reevaluarlo, pues así como yo, como los clientes anteriormente mencionados y como algunos otros, puede que contestando lo vertido por Toyoda, si Toyota aún no pierde el rumbo… está empezando a hacerlo!.

Que molesto es cuando los diputados son quienes se “autoaprueban” aumentos, compensaciones e incluso bonos de productividad, siendo que para eso se les paga. ¿Que no?. Jueces y parte.

Se menciona los estudios comparativos de sueldos, pero como no es posible asignar un monto de acuerdo a la productividad o proyectos logrados porque generaría más corrupción, resulta en ocasiones hasta ridículo como presidentes municipales de pequeños pueblitos se asignan sueldos que ni un presidente de un país del primer mundo. Igualmente, el grupo de aviadores que se usan para “gastar más” y “adecuar compensaciones”.

Se supone que existe una descripción de puestos y funciones (SUPONGO), entonces. ¿Por que no tomar como base las responsabilidades y funciones como un primer paso para fijar un sueldo?, y como segundo término para establecer que tanta infraestructura es necesaria para su correcta labor. Y si sabe cual es su ámbito de acción, ¿Por qué no considera tanto la diferencia de ingresos de su población, como el ingreso promedio de esta? porque bien puede ser un ingreso promedio alto, pero haber una marcada discrepancia en ingresos.

Pensar en un ingreso de acuerdo a la capacidad de su entidad, a los verdaderos requerimientos para vivir en ella y a la labor que hace en pro de la equidad de su gente. Trabajar para ellos y no que ellos trabajen para el.

Me gustó el videito, que aunque falta actualizarlo, también debería sumar la infraestructura y los gastos “discrecionales”.

A muchas personas los insectos les causan repulsión y asco. Esto resulta paradójico si tenemos en cuenta que tal vez los insectos son las criaturas que mejor y más sano se alimentan: son los consumidores primarios de la cadena alimenticia animal, ya que se sustentan de las plantas (las primeras formadoras de energía a través de la fotosíntesis) y después sirven de alimento para otras especies, mismas que consumen alimentos de segunda mano, como son las reces, los puercos o las gallinas, animales que forman parte de nuestra dieta diaria.

Chapulines Los insectos contienen sales minerales, algunos son muy ricos en calcio, albergan vitaminas del grupo B y son una fuente importante de magnesio; además, en estado de larva, proporcionan calorías de gran calidad, ya que están conformadas por ácidos grasos poliinsaturados que no hacen daño al hombre.

Según la doctora Ramos-Elorduy, investigadora del Instituto de Biología de la UNAM, pionera en el estudio de insectos en nuestro país, la principal aportación de los insectos a la alimentación es su nivel de proteínas: mientras que 100 gramos de carne de res contienen de 54 a 57% de proteínas, 100 gramos de chapulines, por ejemplo, contienen de 62 a 75%. Los insectos aportan no sólo una gran cantidad de proteínas, sino que incluso pueden llegar a superar la calidad de las que proporcionan el pescado, el pollo y cualquier otra fuente proteínica”.

Indiscutiblemente Oaxaca es uno de los estados donde se consume el mayor número de insectos, entre otros la avispa comestible, el gusano del madroño, algunas hormigas, y varias especies de chapulines. Otros estados con una arraigada tradición como consumidores de insectos son Guerrero, Morelos, Hidalgo, Chiapas Veracruz y el Estado de México. No obstante, en estados como Campeche, Tabasco, Puebla, Querétaro, Guanajuato, Jalisco y Michoacán también se informa de variados consumos, aunque en algunos casos sólo ocasionales o al consumir la miel.

Gusanos de magueyDe los miles y miles de especies de insectos mexicanos reconocidos por la literatura, 398 son comestibles. No obstante, se calcula que la biodiversidad de este grupo zoológico es muchísimo mayor y, por lo tanto, es indudable que existen otros insectos comestibles cuyo uso como alimento todavía no ha sido rastreado.

Aún cuando existe un rechazo inicial a la ingesta de estos, algunos de ellos ya es costumbre en pueblos europeos o africanos. Tal es el caso del queso de gusanos, consumido principalmente en Italia, y que en México se conoce como gusanos del queso. En hojas de plátano envuelven un pedazo de queso que dejan reposar durante un lapso de 4 a 5 días; pasado ese tiempo, en el queso se desarrollan larvas de mosca, dejando al queso suave, pastoso. Listo para comerse.

Entre los insectos principalmente consumidos, tenemos:

  • Chinches: Morelos, estado de México, Hidalgo, Veracruz, Guerrero, Puebla, San Luis Potosí, Jalisco, Oaxaca y Querétaro.
  • Pulgones: Los puede localizar en los estados de Puebla, Morelos, Guerrero, Hidalgo.
  • Escarabajos: Hidalgo, Tabasco, Guerrero, Veracruz, estado de México, Oaxaca, Puebla, Chiapas, Nayarit y DF.
  • Mariposas: Oaxaca, Puebla, Hidalgo y DF.
  • Moscas: En el Estado de México y Nayarit.
  • Hormigas y abejas: Se encuentran en Oaxaca (chicatanas, hormigas saladas), Puebla, Estado de México, DF, Chiapas e Hidalgo.
  • Avispas: Guerrero, Michoacán, Veracruz, y Yucatán.
  • Termitas: Michoacán.
  • Libélulas: Sonora y Estado de México.
  • Chapulines: Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Morelos, Puebla, Guerrero, Michoacán, DF.
  • Gusanos de maguey rojo: Oaxaca, Estado de México, Hidalgo y DF.
  • Chinicuiles y jumiles: Guerrero, Oaxaca, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo.
  • Escamoles : Hidalgo, México, Distrito Federal, Tlaxcala, Nuevo León y Michoacán.
  • … la lista es extensa, pero esto son un ejemplo.

El uso de los insectos con fines medicinales es una tradición que en América viene de tiempos prehispánicos, y que también existe en otros continentes. En México, culturas como la zapoteca, la mixteca y la maya los utilizaban para aliviar enfermedades digestivas, respiratorias, nerviosas, circulatorias y óseas. El grillo prieto de Veracruz, por ejemplo, se usa para combatir la avitaminosis; las hormigas mieleras para la fiebre, y los jumiles se utilizan como anestésicos y analgésicos.

EscamolesIgualmente, su producción se convierte en una fuente importante de ingresos, tanto en su producción para alimento (un kilo de gusanos blancos de maguey o por un kilo de escamoles puede llegar a $800, o de $ 180 a $ 250 por un kilo de chapulines), como procesamiento de basura.

Más que malinterpretación, es falta de conocimiento por estos manjares. A mi en lo particular me encantan los gusanos de maguey con un tequila blanco o con un mezcal. Que cosa tan más deliciosa, que si bien tienen un sabor que recuerda a frutos secos tostados con nueces, al combinarse con estas bebidas el sabor del maguey llena la boca. Los chapulines con limón, con ese sabor que recuerda en cierta manera a los camarones secos. Los escamoles con ese sabor que recuerda a una castaña muy suave, según otros a las angulas.

¿Acaso los scargots no son alta cocina? ¿Por qué esto no?

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